Caldo de huesos: beneficios y 3 recetas

El caldo de huesos es un alimento nutritivo y delicioso con el que aprovechar al máximo los alimentos, conoce sus beneficios y cómo hacerlo.

¿Qué es un caldo de huesos?

El caldo de huesos es una preparación que se hace principalmente al hervir los huesos en agua, se le puede añadir especias y verduras a gusto para darle más sabor y enriquecer su valor nutritivo.

El caldo de huesos ha sido siempre uno de los pilares de la cocina durante siglos.

Aunque en las últimas décadas como tenemos menos tiempo para dedicarle a la cocina y muchas más opciones de comida preparada a buen precio en el supermercado.

El caldo de huesos a quedado en el olvido hasta hace unos años que se ha retomado por sus asombrosos beneficios.

Beneficios del caldo de huesos

Esto son algunos de sus beneficios:

1.- Saludable

Un caldo de huesos es tan saludable que se podría decir que es una verdadera medicina para tu organismo porque es:

  • Nutritivo: es rico en minerales como: calcio, magnesio, fósforo y azufre; igualmente contiene vitaminas y oligoelementos esenciales como el silicio. En este otro artículo puedes leer más sobre 50 Alimentos con más Calcio no lácteos.
  • Fácil de absorber: todos los nutrientes del caldo de huesos son muy fáciles de absorber por nuestro organismo, por eso es mucho mejor que cualquier complejo vitamínico o de colágeno.
  • Bueno para las articulaciones: gracias a su alto contenido en colágeno es bueno para las articulaciones y para reducir los efectos de la artritis. Según la Dr. Kaayla Daniel del libro The Bone Broth Secret, el caldo de huesos está compuesto por hasta un 28% de colágeno.
  • Ideal para la piel, uñas y cabello: el colágeno es fundamental para la regeneración de los tejidos y mantener saludable tu piel, las uñas y el cabello.
  • Bueno para el sistema digestivo y en especial para los intestinos por su contenido en aminoácidos que fomentan la buena digestión y para evitar los procesos inflamatorios del organismo.
  • Ayuda a perder peso: especialmente si se desgrasa es bajo en calorías y cuanto más denso sea dará mayor sensación de saciedad. Sin embargo, no hay suficientes estudios científicos que respalden esto. Si estás haciendo una dieta para bajar de peso siempre lo mejor es consultar con tu médico o nutricionista para ver que piensa al respecto.

Estos beneficios son en general para los caldos de huesos pero según de que animal sean los huesos tendrás más de uno u otro beneficio, por eso lo ideal es ir variando los caldos o también puedes hacer caldos mezclando diferentes tipos de huesos como: ternera, pollo, cerdo que puede ser el jamón, o pescado.

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2.- Bueno para el bolsillo

El caldo de huesos es muy barato de hacer, porque los ingredientes son huesos que puedes comprar en la carnicería por muy poco dinero o incluso aprovechar los huesos que te queden de hacer otra comida para hacer cocina de aprovechamiento.

Si te gusta usar todo al máximo en tu cocina y tirar lo menos posible, te puede interesar este otro artículo sobre 12 ideas de Cocina de Aprovechamiento especial frutas.

También puedes utilizar los restos de verduras que te queden de otras recetas, como las cáscaras de patata y zanahoria, las puntas de la zanahoria, la parte verde del apio y muchos otros restos.

A mí me gusta guardar los restos de verduras de otras recetas en un tupperware en la nevera y usarlas en el caldo de huesos, así no los tiras y tu caldo quedará mucho más rico y nutritivo.

¿Cómo se hace el caldo de huesos? 3 recetas y tiempos de cocción según diferentes ollas

Estas recetas son en olla normal, aunque al final te dejaré una tabla con los tiempos para hacerlo en olla de cocción lenta, en el robot de cocina, o en olla exprés con la que te ahorrarás mucho tiempo.

1.- Caldo de huesos de pollo – paso a paso

  1. Coloca los huesos en la olla, en la medida de lo posible rompe los huesos, así se facilitará la liberación de minerales. Pero no te preocupes por aquellos que sean muy grandes y no puedas romper.
  2. Añade 2 cucharadas de vinagre de manzana, esto también ayuda a sacar los minerales de los huesos para que el caldo sea mucho más nutritivo.
  3. También puedes añadir verduras para darle sabor, ya sea utilizando los restos de verduras o puedes añadir las que tengas en casa, incluso aquellas que se estén por poner malas. Yo te recomiendo poner 1/2 col, 1 zanahoria, 2 dientes de ajo, 1/2 cebolla, 1 puerro y 1 patata grande. La patata es muy buena para darle un poco más de cuerpo al caldo.
  4. Cubre con agua dejando el nivel 1 o 2 dedos por encima de los huesos, no te digo cuanta agua porque dependerá de la cantidad de huesos que tengas. Cuanto más agua quedará más ligerita, a mí me agrada que sea más consistente por eso intento no pasarme.
  5. En este momento puedes sazonarlo a gusto, por ejemplo puedes usar sal, pimienta, laurel y otras hierbas. También puedes poner un trozo de cúrcuma y jengibre. Aunque en mi caso solo lo sazono cuando lo voy a usar, porque así te quedará un caldo más neutro que te servirá para más recetas, solo depende de como prefieras usarlo tú.
  6. Ponlo a fuego alto hasta que hierva.
  7. Desespuma, o sea quita toda la espuma que se forma en la parte superior con una cuchara o espumadera, esto lo puedes seguir haciendo durante toda la cocción.
  8. Una vez hierve baja el fuego, tapa y deja cocer durante 6 horas.
  9. Deja enfriar un poco, luego retira los huesos con carne y verduras con una espumadera que puedes usarlos para otras recetas; finalmente cuela el caldo.
  10. Colócalo en la nevera hasta el día siguiente, este paso es importante si quieres desgrasar tu caldo.
  11. Retira de la nevera y con una cuchara saca la capa de grasa que quedó en la superficie, esta es la forma más fácil de desgrasar.
  12. Listo para tomarlo o usarlo en tus recetas.
caldo de huesos

Como habrás notado no he dado cantidades de nada ni ingredientes fijos porque a la hora de hacer un caldo tienes completa flexibilidad de hacerlo con lo que tengas en casa y lo que más te guste.

Lo más bello es que cada vez tu caldo resultará diferente, aunque siempre muy nutritivo. Por esta razón te recomiendo que te atrevas a experimentar añadiendo diferentes ingredientes que tengas en casa o te apetezcan.

2. Caldo de huesos de res o cerdo

Esta receta es igual a la de caldo de huesos de gallina, aquí abajo te cuento las diferencias:

  • En el caso de este caldo, como paso previo coloca los huesos en la bandeja del horno y déjalos cocer 30 minutos a 200 ºC hasta que queden dorados. Si ves que aún le falta déjalos otros 15 minutos más. Este paso le dará un sabor más intenso al caldo pero es opcional.
  • Una vez los tienes doraditos puedes seguir con los pasos del caldo de huesos de pollo desde el punto 1 al 8. Aunque este caldo deberás dejarlo cocer a fuego lento un poco más, déjalo 8 horas.
  • Luego continua con el resto de pasos a partir del punto 9.
  • Ten en cuenta que en el caldo de pollo el desgrasado es opcional. En cambio, en el caldo de huesos de ternera y cerdo este paso es muy importante porque te quedará un caldo muy graso. Ya lo verás a la hora de desgrasar que tendrás una capa mucho más gordita que en la de caldo de pollo.
caldo de huesos de res

En esta receta podrás usar los huesos de ternera o cerdo por separado o mezclar. Otra buena idea es añadir los huesos del jamón que le dan un sabor buenísimo al caldo.

3.- Caldo de huesos de pescado

Para el caldo de huesos de pescado es conveniente elegir pescados blancos que son los menos grasos, puede ir juntando todos los restos como las cabezas, colas y espinazos en el congelador hasta que tengas suficientes.

Otra alternativa es comprarlo en la pescadería, pídele al pescadero que te las junte, te saldrá súper barato.

Este caldo también se hace igual que el caldo de huesos de pollo pero con las siguientes excepciones:

  • Puedes saltear los huesos de pescado antes de hacer el caldo para que le de mejor sabor.
  • Retira cualquier tripa o venas que estén junto al espinazo, sino le dará un sabor muy amargo.
  • En el caso de las verduras te recomiendo usar las que tienen un sabor más neutro para que no le quiten protagonismo al pescado, por ejemplo cebolla, zanahoria y nabo.
  • También puedes añadir mariscos y crustáceos, a mí lo que me agrada más es aprovechar las cabezas de las gambas. Pero también podrás usar otras cosas que tengas en la nevera antes de que se echen a perder.
  • Si utilizas pescados blancos no te quedará muy graso el caldo, pero puedes desgrasarlo de la misma forma que se desgrasa el de pollo.

Tabla con los tiempos de cocción del caldo de huesos en diferentes ollas

Tipo de huesoOlla normalOlla exprésOlla lenta o robot de cocina
Pollo o pescado6 hs2 hs16 hs
Ternera o cerdo8 hs3 hs24 hs

Dudas frecuentes a la hora de hacer el caldo de huesos

¿Dónde comprar los huesos para el caldo?

Los huesos los puedes comprar en cualquier carnicería donde te costarán muy poco.
Otra opción es utilizar los huesos que te sobren de otras recetas para aprovechar todo al máximo, simplemente ve guardando los huesos en un tupperware en la nevera hasta que tengas suficiente cantidad.
Puedes guardar casi cualquier hueso, yo por lo general los separo entre mar y tierra.
Por ejemplo en el caso del pollo puedes aprovechar todo los restos como la carcasa, todos los huesos y cartílagos, incluidas las puntas de las alas.

¿Por qué quedó gelatinoso el caldo de huesos?

Dependiendo de que huesos uses, o sea de que animal y que parte te quedará más o menos gelatinoso. Pero siempre debería quedar gelatinoso si lo has dejado cocinar el tiempo suficiente (muchas horas, puedes ver el tiempo en la tabla con los tiempos de cocción).
Por ejemplo las patas y muslos de pollo, al igual que el rabo de ternera (cola de vaca) son las que darán una consistencia más gelatinosa por su alto contenido en colágeno. Por lo tanto, si buscas un mayor aporte de colágeno ya sabes que partes te conviene usar.

¿Cómo se puede conservar?

Puedes guardar tu caldo de huesos en botes de cristal en la nevera, yo siempre aprovecho los botes de cristal de conservas y mermeladas.
Si has preparado demasiado puedes también ponerlo en el congelador, lo ideal es guardar la cantidad que vayas a necesitar por ejemplo de a 300 ml así te servirá si quieres tomarte una taza de caldo o para hacer por ejemplo un estofado.
En el congelador lo puedes guardar en botes de cristal dejando al menos 1 dedo sin llenar para que no explote. Otra alternativa es poner el caldo en bolsas tipos ziplock. Si vas preparando deferentes caldos de huesos puede ser una buena idea etiquetarlos con el tipo de caldo y la fecha de envase.
Luego cuando lo vayas a usar simplemente lo pasas a la nevera la noche anterior.

¿Cuánto dura en la nevera?

El caldo de huesos en la nevera lo puedes tener unos 4 días, pero si no lo vas a consumir lo puedes guardar en el congelador donde te aguantará hasta 3 meses.

¿Qué se puede añadir al caldo para hacerlo más nutritivo?

Todos los ingredientes que pongas a tu caldo son importantes para hacerlo realmente nutritivo, por ejemplo si vas a ponerle sal, es mejor que sea sal marina o sal rosa.
Otros ingredientes que puedes añadir para un extra de nutrición son los siguientes, te dejo un enlace de Amazon para cada uno por si quieres echarles un vistazo, sino los puedes encontrar en tiendas especializadas en nutrición y dietética:
Alga Kelp: que son ricas en yodo para el correcto funcionamiento de la tiroides y para transformar los alimentos en energía.
Aceite MCT: por sus siglas en inglés significa aceite de triglicéridos de cadena media para aportar más energía.
Colágeno en polvo: el colágeno en polvo es un suplemento que puedes añadir a tu caldo al igual que a los batidos y otras preparaciones para añadir un extra de colágeno. Aunque personalmente creo que con el caldo de huesos tendrás suficiente colágeno.

¿Cómo consumir el caldo de huesos?

El caldo de huesos tiene mucha utilidad en la cocina, lo ideal es que te bebas una taza al día ya sea solo o en alguna receta. Aquí abajo te dejo algunas ideas de como usarlo:

crema de verduras
  • Beber el caldo sin más en una taza, el caldo es tan maravilloso que incluso si llegas del trabajo cansado te hará sentir muy bien. También puedes aprovechar y añadirle unos fideos para sopa como unas estrellitas o unas letras.
  • Base de salsas perfecta, porque le dará más cuerpo y sabor que si usaras agua.
  • Arroces y rissotos quedan buenísimos si le añades caldo.
  • Estofados y potajes te quedarán más nutritivos.
  • Cremas de verduras que a veces pueden resultar un poco insípidas, con el caldo te quedarán para chuparse los dedos.

¿Dónde puedo leer más?

Si quieres leer más sobre el caldo de huesos, todas sus propiedades nutricionales y ver varias recetas te recomiendo el libro de Louise Hay y Kaayla Daniel.
Es un libro en inglés (lo siento!) pero si lo hablas lo recomiendo porque es el más completo que he leído sobre este tema, se llama The Bone Broth Secret y aquí te dejo el enlace de Amazon por si quieres echarle un vistazo.

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