Receta de la leche de avena
Dos recetas sencillas para preparar leche de avena en casa: en frío (la más rápida) y en caliente (más cremosa y homogénea). Tú eliges según tu tiempo y tu gusto.
Tiempo de preparación 5 minutos minutos
Tiempo de cocción 5 minutos minutos
Remojo 6 horas horas
Batidora, robot de cocina o máquina para bebidas vegetales
Filtro para leches vegetales, tela tipo gasa o colador muy fino
Bol
Botella o tarro de vidrio con tapa
- 50 g de avena (integral, en copos o en grano) (media taza de 250 ml si usas en copos)
- 1 litro de agua
- 1 pizca de sal (opcional)
- 1 cdta de canela, cacao o vainilla (opcional)
- 1-2 dátiles o 1 cdta de sirope de arce (opcional)
Opción 1: Leche de avena en frío
Pon la avena en remojo con agua durante 6 h o toda la noche.
Coloca la avena con el agua del remojo en la batidora. No la laves.
Tritura a máxima potencia no más de 1 min.
Filtra la mezcla dejando que el líquido caiga por su propio peso.
Guarda la leche de avena en una botella de vidrio y refrigera. ¡Lista para usar!
Opción 2: Bebida de avena en caliente
Pon la avena en remojo con 200 ml de agua durante 6 h.
Hierve los 800 ml restantes y añádelos a la avena remojada.
Tritura a máxima potencia durante 1 min como máximo.
Filtra sin presionar en exceso.
Deja enfriar antes de consumir o guardar en la nevera. ¡Lista para disfrutar!
-
Cuanta más avena uses, más espesa quedará la bebida. Te recomiendo no usar más de 100 g para hacer 1 litro de leche vegetal. Aunque, si la quieres más cremosa, mejor usa la receta en caliente; para mí es la mejor alternativa.
-
Si queda demasiado densa, añade agua poco a poco y mezcla.
- Para que la leche de avena quede fina y sin textura arenosa, el filtrado es clave. Si vas a prepararla a menudo, este filtro para bebidas vegetales marca la diferencia en el resultado final.
- Evita triturar de más.
-
Se conserva hasta 3–4 días en la nevera.
- No tires la avena sobrante; puedes aprovecharla en tortitas, bizcochos, panes o gachas para añadir fibra.